Peritajes Psicológicos
Los peritajes psicológicos cumplen un rol fundamental en el desarrollo de procesos judiciales en los que se requiere acreditar el estado de desarrollo o situación actual de aquellas áreas que son de nuestra especialidad. Los peritajes psicológicos son comprendidos en nuestra legislación como “pruebas” que aportan para la posterior reflexión y decisión de jueces y juezas en materias de alta complejidad, por lo que el rigor, la objetividad, la veracidad y la claridad de estas “pruebas” son condiciones fundamentales para contribuir de forma efectiva a los procesos judiciales en los que se presentan.
Todo proceso pericial psicológico debe transitar por etapas claras y definidas. Esto asegura no solo el rigor, sino también la transparencia y su potencial fuerza probatoria. Un esquema simplificado sería el siguiente:
Designación del / la perito en Audiencia Preparatoria
El / la perito asume el cargo a través de un escrito formal
Análisis documental forense de todos los antecedentes relevantes y disponibles en la causa
Aplicación de pruebas válidas y confiables
Emisión del informe pericial psicológico al Tribunal competente
Defensa del informe pericial psicológico en audiencia de juicio
Es fundamental, a nuestro juicio, que cada etapa sea oportunamente informada y explicada a los / las participantes del proceso, en tanto es un derecho de toda persona conocer las reglas, contenidos, alcances y procedimientos periciales (como también de cualquier otro procedimiento de esta u otra naturaleza).
En Vínculo Seguro SPA mantenemos un compromiso irrestricto con la imparcialidad, probidad, rigor y enfoques complejos y respetuosos sobre la experiencia humana. Nuestros procesos periciales no pretenden NUNCA instalar juicios de valor ni cuestionamientos a ninguna de las partes, sino que buscamos el contribuir a los procesos que pretenden justicia y transparencia, como también, proteger y resguardar los derechos fundamentales de niños, niñas y adolescentes.
En un recorrido de más de 15 años de ejercicio en estas áreas, hemos ido no solo perfeccionando nuestros procedimientos y técnicas, sino que hemos venido desarrollando también modelos teórico / comprensivos respetuosos, sensibles y reflexivos respecto de la naturaleza humana, los conflictos y el sufrimiento, promoviendo así formas de “mirar, pensar e intervenir” que permiten cambios profundos y estables en el comportamiento (y modos de pensar, sentir y actuar) de nuestros usuarios / usuarias.